
La Asociación de Artes Escénicas de Burgos, que aglutina desde hace un cuarto de siglo a la mayoría de grupos de teatro profesionales y amateur de la ciudad, nace el 25 de junio de 1999 con la firma del Acta fundacional por parte de 15 compañías: La Folia, Las Pituister, La Sonrisa, La Buhardilla Teatro, Teatro de Títeres Carambano, Margen Izquierdo de Gamonal, La Tarasca, Hojarasca Danza, Pandora, La Mueca, Bambalúa Teatro, Grammelot, Contracción Teatro, Trueque Teatro de Burgos y Dracomediama Alfoz. La mayoría de las compañías fundadoras siguen en activo desde entonces y cerca de la mitad de ellas forman parte de la Asociación también a día de hoy.

Desde el año 2002 la Asociación también gestiona el edificio del antiguo colegio Eugenio Isasi, cedido por el Ayuntamiento de Burgos. Actualmente se conoce como Centro de Creación Escénica La Parrala y conforma un crisol lleno de salas de ensayo y almacenes, un salón de actos, un gimnasio, talleres de costura y escenografía, y quizás lo más importante: el Jardín Escénico. Este último espacio al aire libre cuenta con un amplio jardín y con su propio escenario exterior que acogerá la VIII edición del Festival Jardín Escénico a mediados de octubre de este año.

En su trayectoria de 25 años de la Asociación de Artes Escénicas de Burgos se han desarrollado alrededor de 500 producciones, más de 70 cursos para profesionales y aficionados a las artes escénicas, documentales y reportajes, colaboraciones con instituciones públicas y privadas, con centros formativos, con festivales y mucho más. Todo ello a cargo de las cerca de 90 compañías que han formado parte de la Asociación en algún momento de su trayectoria y con una gran protagonista que marca toda su actividad: La Parrala.

La Parrala nace como un proyecto muy ambicioso para dar cabida y lugar de trabajo a las compañías de artes escénicas burgalesas, haciendo uso del edificio del colegio ya mencionado y los espacios que este puede ofrecer. Actualmente las condiciones que se dan en el Centro de Creación Escénica son mucho más profesionales que en sus inicios y la mayoría de las metas propuestas se han cumplido gracias al esfuerzo colectivo de acondicionamiento del espacio y de abandonar la individualidad que se respiraba en la escena de la ciudad en aquellos momentos iniciales. Surge así un proyecto común, y en el proceso de crearlo también se construye una comunidad en esta casa grande, llena de muchos y distintos habitantes, cada uno con sus horarios, necesidades, capacidades y aportaciones.

Hoy en día La Parrala y la Asociación de Artes Escénicas de Burgos no solo resisten, sino que continúan creciendo, mejorando y aprendiendo, siguiendo unos principios básicos de buena relación entre los grupos, de respeto y compañerismo. Como es natural, esto también conlleva una gestión de calendarios, de horarios y un reglamento de uso interno que complementa los estatutos de la Asociación. Con este objetivo hace más de 20 años se estableció también la oficina del Centro, en la que todo lo que se plantea en las Asambleas cobra vida y se ejecuta gracias a las labores conjuntas de la Junta Directiva, la administrativa, la gestora cultural y las muchas y distintas comisiones que se ocupan de la organización de eventos, labores de mantenimiento y obras, elaboración de proyectos y mucho más.

En definitiva, la parte fundamental del funcionamiento de La Parrala y de la Asociación de Artes Escénicas es la convivencia y el trabajo en equipo. Los parraleros lo comparten todo, hasta los actores, los directores y los técnicos, que a menudo trabajan con más de una compañía. Los grupos autogestionan el espacio y trabajan en los proyectos comunes como las visitas teatralizadas que se realizaron a finales de mayo, el segundo documental sobre La Parrala que está en pleno proceso de rodaje, las jornadas de Visiones Escénicas que tendrán lugar a finales de julio, el Festival Jardín Escénico que se celebrará a mediados de octubre, o el Festival de Teatro Local de La Parrala que volverá a llenar los escenarios del Teatro Principal este noviembre.

La Asociación es como un ser vivo y por tanto llena de ideas, proyectos, talento y mucha vocación, trazando el camino de las artes escénicas en la ciudad, produciendo una propuesta cultural amplia, única y para todos los públicos después de un cuarto de siglo…¡y lo que nos queda!
